La frase “Mens sana in corpore sano” (mente sana en cuerpo sano) en fútbol es una gran realidad, tu puedes tener jugadores con una preparación física excelente, con una capacidad técnica fantástica y una disposición táctica que ralle la perfección pero, si el equipo o algún jugador no anda bien psicológicamente de nada sirve lo anterior. El deporte en general y el fútbol en particular tiene un componente mental muy elevado, cuantas veces hemos visto ganar partidos a equipos claramente inferiores pero con pundonor y fortaleza mental han sacado adelante el encuentro, o al contrario, equipos que tras encajar un gol tiran la toalla y se vienen abajo. La psicología debe trabajarse también en el entrenamiento del fútbol moderno, ya que puede representar la diferencia entre el éxito y el fracaso, es muy importante reforzar la seguridad del jugador en si mismo y en el equipo, el trabajo bien hecho tiene su recompensa y las actitudes negativas individuales y colectivas deben cortarse conociendo el origen de las mismas. La psicología siempre debe estar presente, un equipo que va bien debe reforzarse mentalmente para que no se relaje, para que no infravalore al adversario, para que el equipo esté unido y no empiecen a surgir “figuritas”, la prepotencia puede pasar factura; y un equipo que va mal tiene también su trabajo psicológico, de asimilar y aceptar la derrota como una posibilidad del juego que no hay que convertir en tragedia, reconocer nuestros errores y aprender de ellos es un buen camino para mejorar, en ocasiones unas palabras preparan más al jugador que unas vueltas al campo.
Si queremos profundizar en el comportamiento de nuestro equipo y tener información específica de cada jugador, además de la observación en los entrenamientos y partidos, podemos emplear técnicas como el sociograma deportivo, que es una herramienta para estudiar la dinámica de grupos que está al servicio del entrenador, en una disciplina tan competitiva como el fútbol conviene manejar cuantas más herramientas mejor, quién más conoce a su equipo es probablemente el que está más preparado para llevarlo al éxito.
J. Fran. Vergara