La financiación de un club modesto es un tema complicado, todos los que han estado cerca de un club de fútbol habrán visto las piruetas que hay que hacer para sacar el club hacia delante.
Lo más común es que las fuentes de ingreso vengan por tres vías: 1. Organismos públicos: generalmente el patronato de deportes, que destina una cantidad a cada club, suele ser un dinero insuficiente que da para algunos gastos fijos como agua, luz y poco más, pero no deja de ser la base para comenzar la andadura. 2. Cuotas de los socios, puede ser una partida importante dependiendo de la masa social que mueva el club, un buen funcionamiento y cuotas asequibles puede atraer a nuevos socios y consolidar a los que ya lo son. 3. La publicidad, es sin duda el factor más determinante, el que puede dar ese plus de solvencia, los clubes que tienen abandonada esta faceta son los que peor lo pasan para salvar el año. La publicidad puede ser en forma de carteles de comercios en los alrededores del campo donde los anunciantes abonan una cantidad al club por estos anuncios o bien colaboraciones en forma de compra de material deportivo donde el patrocinador inserta su anuncio. Otras vías de financiación son las rifas y el cobro de una pequeña entrada cuando el equipo está en una categoría importante, pero esto último pueden restar afluencia de público a los partidos. Un club bien gestionado debe tener en su punto de mira 2 elementos: el principal que es cuidar a sus socios: con cuotas atractivas y que perciban un club bien estructurado, donde sus hijos reciben calidad en el material deportivo, en las instalaciones, en los entrenamientos, en el trato humano, haciendo que la familia se encuentre a gusto, y por otra parte implicar a los comercios para que utilicen como escaparate de su negocio al club del barrio.
J. Fran. Vergara