Esta frase es real como la vida misma, se podría cambiar por Papá, ese hombre me ha insultado, porque ambas reflejan lo mismo, el niño se siente mal por un comentario que le ha llegado de algún sitio en referencia a una jugada no muy afortunada y se lo comenta a su mayor más cercano, con edades que van de los 6 a los 12 años, la personalidad está formándose y se tiene la sensibilidad a flor de piel, hay que cuidar los comentarios que se hacen en voz alta, tanto en el entrenamiento como el día del partido, los niños absorben como esponjas los comentarios que se les hace desde la grada, un simple “que malo eres” puede hundir a un chaval en el más profundo de los océanos, ya los propios compañeros son crueles, porque los niños a esta edad no filtran lo que dicen, hiriendo la sensibilidad a otro con un comentario desafortunado, para corregir esta actitud está el entrenador, pero quien corrige a los padres, a los acompañantes, a todos los que observan un partido de fútbol de niños para que no dejen de animar y guarden sus comentarios ácidos para otros foros más adecuados…..
J. Fran. Vergara