¿Cuantas veces hemos escuchado esto de algún jugador de nuestro equipo?, muchas, y la mayoría de las veces sin motivo. Yo, además de entrenador soy padre de jugadores con lo que puedo ser muy objetivo a la hora de expresar esta opinión. La raíz del problema estriba en que los chavales bajan la guardia en los estudios pero no por el tiempo que le puede ocupar los entrenamientos, de hecho faltan a muchos de ellos, o el tiempo de los partidos que son en fin de semana, sino porque son muchas horas las que dedican a los videojuegos, a Internet, a jugar con los amigos, a hablar de chicas, las feromonas empiezan a desbocarse…y entran en un limbo de bajo rendimiento. El niño se presenta en casa con malas notas y los padres, generalmente la madre, exclaman: “pues te quedas sin fútbol”, cuando el fútbol es un deporte sano que practica su hijo, que le hace estar en forma en tiempos donde la obesidad está presente en nuestra juventud, el deporte es salud Señora, y además un juego de equipo como el fútbol hace que su hijo se relacione con otros chavales de su edad, se sociabilice, cuantos niños tienen comportamiento autista con tanta pantallita, el fútbol además le inculca una disciplina, el entrenador es el tercer educador de sus hijos después de sus padres y profesores. No obstante, cuando un niño debe faltar a un entrenamiento para un examen de vital importancia lo veo conveniente aunque si hubieran estudiado día a día no hubiera ocurrido esto, cuantas veces he visto por La Motilla a chavales castigados sin fútbol pero en el tiempo del entrenamiento están por la calle, en bicicleta o jugando a la play, con el daño que hace su ausencia al equipo y a cada uno de sus compañeros ya que las sesiones de entrenamiento están pensadas para un número determinado de jugadores, si el tiempo que faltan a los entrenamientos lo aprovechara en estudiar les daría algo de razón a los padres pero la experiencia me dice que este tiempo lo pierden en actividades diversas que no incluye estudiar. Si los niños no estudian, castiguémoslos con quitarles las play, internet, salir a la calle, etc..., pero no lo paguemos con el fútbol, quizás la actividad más saludable que hacen a su edad. A los chavales también les tengo que decir que es compatible estudiar y practicar un deporte, estudios y fútbol son totalmente compatibles, pero tenéis que comprometeros con ambas cosas, lo que no se puede es llevar por delante: internet, chateo, videojuegos, salidas con los amigos, tonteo con las niñas y un largo etc., o dicho de otra manera después de llevar bien estas dos actividades a las que nos comprometemos: estudios y fútbol, podremos hacer otras actividades.
J. Fran. Vergara